REGIONALES

Boca de Cachón y desalojo de 404 viviendas

JIMANI: A pesar de que en el nuevo Boca de Cachón se levantaron 560 viviendas para realojar las 404 casas existentes con anterioridad, muchas familias todavía luchan por tener un techo donde cobijarse.

Desde hace unos meses en Boca de Cachón estamos asistiendo al traslado de todo un poblado de una zona insegura,  afectada por las inundaciones del lago Enriquillo, a una zona segura. El gobierno ha gastado unos 22 millones de dólares para construir 560 viviendas donde alojar a los moradores de las 404 casas que disponía la antigua comunidad.

Tras más de un mes y medio de traslado, todavía hoy quedan en el antiguo Boca de Cachón unas 60 viviendas que se resisten al traslado por no considerar justos los criterios para la elaboración del censo de traslado, además de decenas de familias vulnerables que no han tenido más remedio que trasladarse a otra comunidad, expresaron organizaciones de la localidad.

“En esta situación podemos encontrar a Domingo Perez, dominicano, de 60 años, que tras enviudar se encontró que su casa salió a nombre de una hija de su mujer, fruto de un matrimonio anterior de ella, que vive en Estados Unidos. Ahora el se encuentra desamparado y teniendo que vivir hacinado en la casa de un hermano que lo ha acogido”, explican las entidades en un comunicado de prensa.

Otro caso particular, ilustran, es el de Angelín Florian Novas y Flavia Silverio Ramirez, dominicanos, que tienen una niña de mes y medio y se encuentran que tras aparecer su casa censada en el año 2012 ahora están esperando a ver si las autoridades deciden reubicarlos en el nuevo Boca de Cachón.

Las organizaciones denuncian que mientras se busca solución a ese problema, los afectados están “como otros moradores viviendo entre escombros y respirando el olor de las letrinas derruidas por las brigadas de demolición”.

Mención aparte merecen las familias migrantes de la comunidad que están asistiendo incrédulas a ver como después de más de 30 años como moradores del poblado ninguna de estas familias ha sido trasladada al nuevo proyecto ni siquiera en régimen de alquiler, aún a pesar de que la mayoría de estas familias trabajan para familias dominicanas en empleos domésticos y en las tierras agrícolas, amplía el comunicado.

“La actual situación para muchas familias es de desolación y desesperación ya que se encuentran sin saber hacia dónde ir, viendo como los servicios públicos básicos de luz, agua, sanidad, etc. han sido cortados en la antigua comunidad para obligar al traslado o para intentar forzarlos a que abandonen su actual vivienda”, dice la nota.

Esto motivó que varias organizaciones se posicionaran para, en virtud del artículo 11 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y del artículo 51 de la constitución dominicana de 2010, recordar al Estado dominicano que tiene el deber dehacer todo lo posible por impedir los desalojos forzados en el antiguo Boca de Cachón y debe velar para que se produzca un realojo digno y adecuado para todas las familias.

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