OPINIÓN: A César Medina, donde quiera que se encuentre

Nov 12th, 2017 | Por | Categoría: Contacto, Reciente, Uncategorized

P INT SUP

Rolando-RoblesPor ROLANDO ROBLES

Confieso que leerte hablando de tu situación personal no me resulta nada placentero, porque sé qué debes hacer un gran esfuerzo para mantenerte a la altura de las circunstancias a que ya nos acostumbraste. Y desde luego que hubiera preferido que te encontraras en otro escenario; pero la vida es como es y hay que afrontarla tal y como lo has hecho, con orgullo, determinación y esa gran dosis de fe que exhalas.

Lamentablemente César, yo no soy tan creyente como tú y mas que apelar a la indulgencia divina, apuesto a tu fortaleza; a que sabrás sacar garras desde tu interior para mantener ese optimismo que muestras y que estás compelido a sostener, porque debes saber que, a fin de cuentas, nosotros lo necesitamos mucho mas que tú.

Y no es por egoísmo simple que en estas condiciones demando que sigas escribiendo hasta donde tus fuerzas y tu decisión te lo permitan. Yo sé muy bien que el tratamiento que sigues es extenuante y que en ocasiones hasta te hará flaquear, pero también sé -y muy bien que lo sé, como lo sabes tú y todos los que te conocen- que vas a luchar hasta el último aliento. Y que el desenlace final César, nadie sabe con certeza como ni cuando aparecerá.

Como muy bien escribiste en tu artículo: “No le temo a la muerte porque es inevitable, y además tengo claro que nadie elige cuándo va a llegar al mundo y tampoco cuándo se va de él, porque hasta en el suicidio existe un designio superior”.  Es una conclusión a la que llegaste probablemente, de manera paulatina, serena y forzosa, hace mucho tiempo. Pero es la verdad monda y lironda. Y celebro que así lo entiendas.

La realidad es que vinimos a esta vida con pasaje de ida y vuelta; “round trip” como dicen por acá. Lo que no sabemos es en qué vuelo es que regresaremos. Digamos que, parafraseando los viejos en tu San Cristóbal de ensueños: siempre viajamos con “la dilatría”.

Pero el motivo por el que te escribo hoy César, no es para mostrarte la solidaridad que tú sabes muy bien que te profesamos una buena parte de los dominicanos. No, yo lo que quiero es hablarte de la otra parte; de la minoría que nunca te ha querido. De los que no te perdonan que ejerzas el derecho que -paradójicamente- ellos mas han demandado: el derecho a la autodeterminación.

Ese conglomerado al que nunca le gustaste, no creas que es homogéneo. Es un variopinto de muy especial composición; hay algunos a los que simplemente les caes mal, vaya uno a saber por qué; mientras que hay otros que realmente te odian. Estos últimos son los mas infelices, porque son los que mas han sufrido.

Son aquellos que te escuchaban a diario porque son masoquistas. Pero también, porque necesitaban alimentar sus miserias internas. Ellos sabían que les ibas a estropear sus masturbaciones mentales, pero si no te oyen no sufren y en consecuencia, no te pueden odiar. Y odiarte es lo único que necesitan para sobrevivir.

Ellos no te perdonarán nunca que permanezcas erguido en la adversidad. Esperan en lo mas profundo de sus corazones, no que te caigas sino, que te lamentes. Que flaquees y lloriquees tu suerte. Que digas alguna vez: ¿por qué yo Dios mío? o ¿por qué tenía que pasarme esto a mí? A esos, te pido de favor, que nunca los complazcas.

Te van a desear lo peor; y hasta es seguro que le prenderán una vela al Diablo que llevan dentro, para que se apague la tuya. Pero en realidad, no tienes que preocuparte por eso. Las maldiciones de los canallas nunca les caen a uno. Nunca se hacen realidad. Dalo por seguro, me lo dijo la vieja Cea, de Doña Ana, la madre de Aquilinito “el cojo” y abuela de Juan Sierra, tu paisano.

Ya cuando te mejores, que esperamos suceda mas o menos por Navidad, tienes que tomarte unas vacaciones reales. Para recuperar tus fuerzas y renovar el ánimo. Pero sobre todo, para regodear tu orgullo de guerrero, al salir airoso en la batalla mas importante de tu vida.

¡Adelante Cid Campeador!

Tan solo permíteme arrimar el hombro a tu carga y repite conmigo el lema de los tanquistas de la República Heroica:

¡Vivimos, seguiremos disparando!

PRIMICIAS: La verdad y Punto

PUB -INTER

hhhh

http://historias.dicom.gob.do/banners/contador/click.php?id=279

PUBLICIDAD DISPONIBLE

Deja un comentario